Saturday, January 22, 2005

Hay momentos que se viven tan plenamente que sobrepasan cualquier expectativa, producen tal cantidad de energía en el cuerpo que uno podría inclinar la cabeza hacia atrás, extender los brazos y elevarse unos cuantos metros del suelo. Cuando se viven estos momentos no se duda, no se piensa, se está seguro de no querer olvidarlo jamás.

Wednesday, January 12, 2005

CUENTOS QUE PRECEDEN A LA LOCURA 2: 41º Norte

CUENTOS QUE PRECEDEN A LA LOCURA
(Cuentos cortos para leer despacio)
#2

41º Norte

Paso a paso avanzaba rápidamente por la acera de la gran ciudad. El frío invierno del norte chocaba inclemente contra mi rostro, colándose por las rendijas de mi roído abrigo y la improvisada bufanda. Las capas son importantes me decían cuando llegué aquí, en una época cargada de sueños y ambiciones. Algunas capas de periódico me protegen hoy, intercaladas entre mi ropaje. Aunque esquivaba con cierta agilidad las ráfagas de viento mi mente comenzaba a discernir entre las diferentes sensaciones percibidas, cambiando el acostumbrado optimismo por una carga de pesadez. Necesitaba refugio, tal vez estaba muy lejos de donde debía estar.

Con movimientos laterales y circulares intentaba despertar los entumecidos músculos del cuello. Inconcientemente frotaba las puntas de mis dedos mientras miraba a ambos lados de la calle en busca de una alguna entrada. Junto con un bostezo tensaba cada parte de mi cuerpo para entrar en calor. Con los dedos de los pies adormecidos cada paso se sentía un poco menos firme.

El dolor del cuello se extendía por mi espalda a través de la columna. La respiración se hacía irregular, el oxígeno parecía insuficiente. Me hacía presa de los nervios mientras concentraba mis fuerzas en avanzar sin pausa. En forma lenta y paulatina perdí el control sobre algunas partes de mi cuerpo y la sensibilidad en casi todas. Mis manos, mis hombros, mi rostro, mis piernas. El frío intenso cesó de pronto como una prolongada cadencia en medio de una intensa sinfonía. El temor aumentó cuando ya no sentí dolor.

Me imaginé en una playa caribeña, bañado por el sol radiante y el agua tibia, rodeado de arena y palmeras tropicales. Casi no sentí el frío de la acera al desplomarme, fue como un descanso esperado, un momento inevitable. Apenas vi pasar algunas hojas impulsadas por el viento antes de cerrar los ojos. El agreste clima de esta tarde me sorprendió para siempre, enfriando con mi cuerpo una vida aún cargada de ilusiones, de pasiones olvidadas, de recuerdos no vividos.

Pedro García.
01/12/2004

Monday, December 06, 2004

Comienzo de emociones
crugir de sentimientos
esperas inauditas
amores tan eternos

sonrisas a lo lejos
duermen distanciadas
ambientes ondulantes
canciones manantiales

sueños sin sospecha
esconden los momentos
vitales trascendentes
escapan entre dedos

futuros inconclusos
esperan al acecho
cargados de vivencias
un mar de pensamientos.

Saturday, February 14, 2004

TE CONOZCO

Eres suave como rosa o terciopelo
amas profundo como el mar inmenso
te entregas plena en este sentimiento
estás segura de mi amor, te quiero

tienes bondad en tu corazón guardada
compartes todo tu vida y tu alegría
dulce cariño exquisita compañía
cálido abrazo suspiro que me guía

ojos vivaces a tu inteligencia atados
labios que invitan que me hablan de la vida
cuerpo me envuelve me aleja de mis días
conforman todo lo que en vida buscaría

altiva esquiva, con alas para el viento
divino reto acercarme yo a tu vida
grata sorpresa encontrarme con un beso
y descubrir el tesoro que escondías

pedro.

Friday, February 21, 2003

CUENTOS QUE PRECEDEN A LA LOCURA 1: El Amo

CUENTOS QUE PRECEDEN A LA LOCURA
(Cuentos cortos para leer despacio)

#1

El Amo

Esa mañana se sentía un poco calurosa, el alba no traía consigo el acostumbrado fresco del amanecer. Diferentes incomodidades, aún sutiles en medio de la soñolencia, me hacían ir despertando poco a poco. La cama un poco dura, escuchaba un insecto acercándose y ese extraño calor. Mis ojos se abrieron adelantándose a mi mente que aún no terminaba de repetir las últimas imágenes de un sueño. Me sentía alienado, me invadía una extraña experiencia sensorial que aún no podía identificar. Fijé la mirada en un punto que no se me hacía familiar, mientras intentaba sin éxito realizar algunos movimientos. ¿Qué era ese punto?,¿qué estaba mirando?. Cerré fuerte los ojos y luego los abrí intentando colorear esas imágenes, sin éxito. Intenté incorporarme, sin éxito.

Alguna sensación de roce en la mejilla y la inusual respiración acelerada me traían de vuelta. El acostumbrado estiramiento matutino, en los brazos por alguna razón no llegaba a los dedos, mientras que todo esfuerzo se desvanecía en descontrol. Aturdido por la cantidad de sonidos y detalles que se me hacían perceptibles, el ambiente se hacía aún más pesado. Una gama tan exacta como desconocida de olores y sabores se entremezclaban para mí. Esclavo de mis sentidos comenzaba a desesperarme.

Atiné un giro de cabeza hacía el lugar de donde provenía un sonido fuerte, descubriendo una imagen tan inverosímil como aterradora. Me vi en el suelo a unos pocos pasos de mí, emitía sonidos extraños, hacía movimientos torpes y respiraba aceleradamente. Lucía desesperado mientras que yo, ya despierto, cubierto de pelos, en algún lugar de mi garaje y sin saber controlar mi extraño cuerpo; imploraba despertar de un extraño sueño.

Pedro.